REFLEXIÓN DE LA VIDA...

martes, 6 de noviembre de 2007


FELICIDAD, OPTIMISMO Y ESPERANZA:

El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie, el realista ajusta las velas.
El secreto de la felicidad está en contar las bendiciones, no los cumpleaños.
Cuando por los años no puedas correr, trota; cuando no puedas trotar, camina; cuando no puedas caminar usa el bastón. ¡¡Pero no te detengas!!
El optimismo perpetuo multiplica las fuerzas.
El hombre más dicha alcanza obrando el bien, cuando de día en día en el camino de virtud avanza.
Las grandes alegrías como los grandes pesares, son silenciosas. Por eso mucha gente cree que mi vida llena de pesares está. Pocas cosas bastan para hacer feliz a un hombre sensato, pero nada puede satisfacer a un necio, por eso son tan infelices casi todos los hombres.
El hombre que dice que no ha nacido feliz podría, por lo menos, llegar a serlo por la felicidad de sus amigos o de cuantos le rodean. La envidia le impide este último recurso.
El placer es felicidad de los locos, la felicidad es placer de los sabiOS.
La alegría más grande es la inesperada.
La felicidad persigue siempre a la persona que se siente agradecida para con su Dios, tranquila con su conciencia, y fiel a sus valores. El hombre inmerso en la felicidad, no la reconoce. Solo hay una forma de resistir el frío, estando contento de que haga frío.
Siempre que hay alegría hay creación. Mientras más rica la creación, más profunda es la alegría.
La verdadera alegría nace de la buena conciencia.
Las más excelsas, las más variadas y duraderas alegrías son las espirituales.
Me apresuro a reírme de todo, para no verme obligado a llorar.
Se acabó y ya no hay remedio, lo cual es un consuelo. La verdadera humildad consiste en estar satisfecho.
Nada nuevo surge sin la muerte.
No temas a las tinieblas, si llevas la luz dentro de tí.
Cuando más se aproxima la aurora, más oscura es la noche.
El que tiene fé en sí mismo no necesita que los demás crean en él.
El cielo no se nos muestra siempre azul, hay que aprender a verlo tras las nubes.

El miedo a la muerte se puede asociar a este rechazo a la vejez, pero esto, ¿no es también una construcción?. Se puede ser joven y morir, podemos vivir muertos o mejor dicho ser "muertos vivientes"; porqué el ser viejo se asocia a la muerte?, tal vez porque se lo asocia a la etapa de la jubilación y por tanto a la falta de "productividad" que esto conlleva en una sociedad capitalista como la que vivimos? A quién no le han dicho alguna vez como algo negativo: "sos un viejo!", "sos un amargado", hasta como un insulto.

martes, 30 de octubre de 2007

La vejez como valor

En este mundo actual acelerado se hace indespensable que aquellos seres jovenes cuiden , amen y protegan a aquellos que por tanto tiempo nos entregaron sabíduria, por dicha razón queremos hacerte participe de esto, sumate a cuidados de adulto mayor ...Ven al colegio Técnico Profesional Padre Alberto Hurtado , te esperamos ...........
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